NIÑOS HIPERACTIVOS

Hoy en día cada vez es más frecuente escuchar la palabra TDAH, sobre todo en lo que a la población infantil respecta. Este novedoso término identifica a quienes lo padecen como portadores de un trastorno que origina una impulsividad excesiva y la incapacidad para poder centrarse. Hablamos por tanto, de una disfunción que altera los procesos cognitivos complejos, provocando así la dificultad de enfocar la atención y controlar la conducta. Son niños movidos, y desgraciadamente muchas veces son tachados de malcriados, ya que muchas veces les resulta imposible dominar su impulsividad. El recibir un trato negativo por parte de la sociedad, solo por el hecho de ser diferentes, genera problemas en la autoestima de estos, generando de esta manera otros diagnósticos como la depresión o tristeza patológica. También es un trastorno con alta co-morbilidad, ya que los afectados muchas veces presentan además: dislexia, trastornos alimenticios, trastorno negativista desafiante de la conducta, problemas de ansiedad y dificultades afectivas.

¿De dónde provieneuronane, cual es el origen?
A día de hoy no hay una explicación específica para este trastorno. Por el momento, la observación de síntomas es el único indicador que se utiliza para hacer el diagnóstico del TDAH. Las variantes genéticas cobran un alto protagonismo en este trastorno, siendo así un factor de riesgo y predisposición, pero sin suficiente significancia para tomarlo como única causa de su surgimiento.
A nivel neuronal, se da un déficit en la acción reguladora de ciertos neurotransmisores que están implicados en el control de los impulsos, tales como la serotonina, noradrenalina y la dopamina.
La mayoría de los diagnosticados tienen entre seis y nueve años y son del sexo masculino en una proporción de cuatro a uno. En España, un 3% de los niños padece este trastorno, mientras que a nivel de población mundial, la tasa oscila entre un 6%-9%. En dos terceras partes de los casos, el TDAH se mantiene en la edad adulta, con una variación de los síntomas.

Tipos de TDAH
Hay tres tipos de manifestaciones distintas: con hiperactividad, con inatención y la combinación de los anteriormente mencionados. El más frecuente es la combinación de inatención y hiperactividad, mientras que el menor número de casos se encuentra en el TDAH con hiperactividad. En las mujeres predomina el TDAH de inatención, más difícil de diagnosticar debido a que los primeros síntomas suelen aparecer más tarde y pasa desapercibido por la falta de hiperactividad.

Tratamiento

El hecho de que cada vez se diagnostiquen más casos, hace que el campo de investigación para el tratamiento sea cada vez más amplio. Por un lado, tenemos el tratamiento con medicación y por otro la terapia psicológica. En España, la elección de tomar medicación prevalece especialmente, ya que junto a Bélgica y los Países Btdahajos, son los tres países europeos con más adultos diagnosticados que siguen este tipo de tratamiento. A pesar de que sean estimulantes, las anfetaminas son el fármaco más recetado en el tratamiento farmacológico. Este último se conoce bajo el nombre comercial de Rubifen, prescrito ya a más de 120 millones de personas en todo el mundo. También existe otro tipo de tratamiento no estimulante denominado atomoxetina, más indicado en el caso de los niños. Por último tenemos la opción del tratamiento psicólogico, que ofrece herramientas y pautas a los padres para manejar la conducta hiperactiva de los niños. De esta manera, se pretende promover la compresión del entorno hacia el niño y transmitirle mensajes positivos que refuercen su autoestima.

Leire San Vicente

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