IÑÁRRITU
Al ritmo del cine. Alberto González Iñárritu

Con motivo de su reciente triunfo en la ceremonia de los Oscar, aquí os dejamos una de sus frases célebres:

Para mi el ritmo es Dios,

el arte es la palpitación de ese ritmo y,

si no lo tienes,

es imposible crear algo.

Yo lo poseo.

Alberto González Iñárritu. Director de cine

¿Que es la PNL?

PNL, VIDA Y MENTE

pnl vida y mente CPICada individuo tiene una forma de estructurar sus vivencias, un conjunto de esquemas o programas mentales que le permiten desarrollarse como persona y orientar su camino hacia una meta. Estas cualidades están recogidas en nosotros, pero a veces sucede que por circunstancias nos percatamos de que las creencias o programas mentales que hemos adquirido, no sintonizan con el del resto de personas y nos impiden avanzar hacia nuestro objetivo, viéndonos entonces carentes de herramientas para afrontarlo.

En este planteamiento está presente la P.N.L que especialmente entra en juego a la hora de facilitar una serie de herramientas que ampliaran nuestros recursos, ya que como dice una de las presuposiciones en las que se basa esta corriente: “el individuo con más alternativas tiene el control”. Las personas tienen los recursos necesarios para llevar a cabo los cambios deseados. Al fin y al cabo, se genera una transición en la que se pretende alterar el estado del individuo concienciándolo en el “aquí y el ahora”, poniendo en práctica el aprendizaje realizado mejorando la comunicación e integrando nuevos conocimientos. Ya que como sostiene otro de los principios de la P.N.L, “vida y mente” son sistemas que están en proceso continuo de transformación. De este modo, podríamos crear un ambiente propicio en el que prevalecerían la confianza, la armonía y la cooperación, logrando así una comunicación óptima con el individuo y su modelo del mundo.

Leire San Vicente

Claves para conseguirlo

CLAVES PARA CONSEGUIRLO

Cómo recuperar a tu pareja después de una separación

Todos conocemos a parejas que se separan después de un tiempo de convivencia y para las cuales no hay marcha atrás. Los motivos de su ruptura a menudo son muy traumáticos o muy dolorosos para alguno de los miembros o para los dos (infidelidades, engaños, discusiones, maltratos) y los resentimientos impiden que es pareja vuelva a reconciliarse a pesar de que en muchos casos sigue existiendo amor y cariño.

Cuando la pareja empieza a funcionar mal por los motivos que sean no cabe duda de que es responsabilidad de los dos el intentar llevarla por buen camino, sin embargo no siempre es así y muy a menudo es uno de los miembros el que hace de víctima y otro el responsable de todo. Ante estos dos roles es difícil llegar a acuerdos.

La víctima se encargará de buscar aliados en su entorno para que sigan inculcando al otro la responsabilidad y el sentimiento de culpa ante la situación que están viviendo. Cuando una persona va de víctima en la ruptura implica que no va a hacer nada para resolver el problema, con lo cual está muy seguro de que no es culpable y de que quien tiene que cambiar es el otro.

Esta actitud no es más que una forma de eludir un problema que depende de dos personas, porque una pareja son dos. Incluso en los casos en los que está muy claro que el otro ha cometido un error grave (infidelidad, por ejemplo) el afectado también posee algo de responsabilidad puesto que nadie busca a un tercero si las cosas funcionan.

 Si no funcionan será por algo y ahí sí que tendrá algo de responsabilidad. ¿Por qué mi mujer me ha sido infiel? ¿Cómo he colaborado en ello? Rara vez nos hacemos esa pregunta y nos refugiamos en el victimismo para no enfrentarnos a un problema.

La pérdida

Una vez llevado a cabo la ruptura aparece el duelo por la pérdida de un ser querido. Cada persona lo valorará de diferente manera: unos rehacen su vida enseguida y otros mantienen un duelo durante meses, incluso años, sin llegar a solucionar el problema.

Superación de la ruptura

 En esta fase de superación de la ruptura, aparecen muchos sentimientos conflictivos y contradictorios y es difícil decantarse por una actitud coherente.

A veces nos apetece volver con la pareja y le/la echamos de menos y otras veces nos da rabia que nos trate mal o nos haya hecho lo que sea.

Volver a intentarlo

Cuando superamos esta indecisión, hay personas que deciden volver a intentarlo a pesar de los pesares porque creen que les compensa y que realmente su vida es mucho más satisfactoria con su pareja.

Puede que en los momentos malos, seamos tan extremistas que no seamos capaces de valorar los puntos buenos de nuestra relación y nos dejemos llevar por el negativismo, todo es malo y no vemos más allá. Cuando lo hemos perdido y lo vemos desde fuera, a veces nos damos cuenta de que no era tan malo, y de que esas cosas que nos resultaban insoportables o esos cambios que nos demandaban pueden ser viables y no nos

suponen tanto costo.

Sobre todo si tenemos una tendencia ansiosa y obsesiva, podemos caer en el error de centralizarnos en una idea negativa y a partir de ella exagerar una situación con la consiguiente ruptura de la relación.

 Reconciliarte con tu pareja 

¿Podrás defender tus intereses sin entrar en ese juego de victimismo y acusación?

Una vez superada la fase de duelo, estas preparado/a para decidir si tu meta es conseguir volver con tu pareja o seguir adelante solo/a. Si decides lo primero, tendrás que prepararte en algunos aspectos que probablemente se hayan visto mermados debido a la separación traumática que viviste. Necesitarás un tiempo de preparación antes de enfrentarte a tu pareja y proponerle un cambio.

En primer lugar, deberás reforzar la seguridad en ti mismo/a, recuerda que puede que hayas sido tú el/la responsable de la ruptura, o el/la que te ha tocado asumir ese rol, con lo cual, los acercamientos hacia tu pareja estarán llenos de recriminaciones, acusaciones, críticas, etc.

¿Estás preparado/a emocionalmente para ello? ¿Podrás defender tus intereses sin entrar en ese juego de victimismo y acusación? Emocionalmente tienes que estar muy fuerte, para poder transmitirlo a la otra persona y que confíe en ti.

Si tú decidiste romper, el/la otro/a no creerá en tu nueva decisión, te acusará de “veleta” y su primer impulso será la negación.

 Prepárate para ello

Necesitas estar preparado/a para ello, no puedes sufrir un bajón emocional cada vez que tengas un contacto con él/ella. La fórmula será tener preparados algunos truquillos para cuando vayáis a veros:

  • Repite tu punto de vista una y otra vez
  • Explícale tu propósito desde un principio pero solo una vez.
  • No te justifiques todo el tiempo, darás muestras de debilidad.
  • Defiende tu postura y ante los ataques elude la conversación, salte por la tangente, habla de otra cosa no le des juego.
  • Préstale atención y cariño cuando te trate bien y habléis cordialmente, no lo hagas si te ataca.
  • Exprésale tus sentimientos en positivo y asume tus errores, se sentirá reconfortado.

 ¿Tienes miedo a estar solo/a?

Otros de los puntos que debes tener en cuenta son tus necesidades. Tendrás que valorar cual es el motivo que te hace querer volver puede que la necesidad de protección o de cariño te lleve a hacer algo que realmente no tiene razón de ser.

¿Tienes miedo a estar solo/a? ¿Quieres cubrir un vacío? Si esto es así, recuerda todo lo malo de la relación y comprueba si te merece la pena intentarlo de nuevo solo por miedo. El miedo se supera y podrás aprender a vivir solo/a. Tu pareja necesitará un tiempo prudencial para que comience a reaccionar. En ese tiempo serás víctima de acusaciones, negativas, momentos buenos y malos. Si estás centrado/a en tu objetivo global podrás sobrellevarlo mejor.

Dale tiempo. No te focalices en la conversación de ayer que fue tan traumática y acusatoria y valora el progreso que estás realizando en su conjunto. Si te centras en los pequeños detalles tendrás momentos de euforia y de abatimiento. Céntrate en lo general y te mantendrás en un término medio. Tendrás que darle tiempo para que reaccione y es importante que te pongas en su lugar.

Está muy bien defender tus intereses por encima de todo, pero el otro también necesita ser escuchado y valorado, también quiere cubrir sus intereses.

Ten en cuenta que tú tomas la decisión de volver por ti mismo/a y que el otro se encuentra con una decisión que no procede de él. Ponte en su lugar y dale tiempo, no le presiones. Las prisas son malas para todo. Si eres paciente podrás conseguir ser amigo/a de tu expareja; por supuesto no en los primeros días, cuando estáis más dolidos, pero sí más adelante. Cuando lo hayas conseguido esa amistad puede ser el trampolín para establecer una buena comunicación, hablar de vuestras cosas y poco a poco volver a involucraros el uno con el otro.

Sabes que el resultado no depende solo de ti, así es que necesitarás un tiempo prudencial para cambiar de objetivo si fuera necesario.

Si no lo consigues, cambia de rumbo.

Puede ser que tu pareja no tenga tantas ganas de volver contigo, puede ser que su miedo no le deje estar bien a pesar de que os queráis; a veces el amor no es suficiente, puede ser que exista otra persona, etc…

No luches contra viento y marea porque acabarás destrozado/a emocionalmente y enganchado/a a una dependencia que no te ayudará a progresar, empieza a reforzar tus puntos fuertes y tu autoestima para poder proponerte un cambio de rumbo.

No puedes estar eternamente enganchado/a a una persona y a una situación complicada. Date un periodo de tiempo prudencial y si no consigues logros poco a poco tal vez estés equivocado/a y no haya posibilidad de marcha atrás.

Es el momento de cambiar el rumbo y mirar para otro sitio. No siempre lo que tú quieres es viable y hay que aceptarlo y seguir viviendo.

Otras opciones de vida también pueden ser válidas y gratificantes, no te cierres a nada y sé flexible.

constelaciones familiares donostia

Taller de Constelaciones Familiares 14 FEBRERO

Con Sara Rodríguez