La verdadera belleza es una actitud ¡Compruébalo por ti mismo! Alaia Ayerza

Hace un tiempo cuando leí el libro de Rosa María Raich que se titula “imagen corporal: conocer y valorar el propio cuerpo” me encontré con un experimento que hoy quiero compartir con vosotr@s:

Voluntarios y voluntarias que participaron en un experimento tenían que acudir a una entrevista de trabajo.  Antes de la entrevista se les pintó una horrible cicatriz en el rostro, pero al final del maquillaje sin que lo supieran se les quitó la cicatriz. Después de la entrevista, por un lado, los voluntarios afirmaron que habían observado malestar en los  entrevistadores por la cicatriz (que en realidad no lo llevaban). Por otro lado, los entrevistadores afirmaron que no les había convencido porque manifestaban estar acomplejadas por su físico.

Con este experimento se quiso demostrar lo siguiente:

  • Nos comportamos de acuerdo a cómo creemos que somos.
  • Los demás nos responde de acuerdo a lo que nosotros demostramos que somos.

Es decir si yo pienso que soy poco atractiva me comportaré como tal. O si pienso que no soy buena en mi trabajo haré menos de lo que realmente soy capaz , entonces los demás no verán mi gran capacidad de trabajar. O si pienso que a nadie le caigo bien  con mi actitud no permitiré que nadie me conozca cómo soy.

También puede ser que no te sientas a gusto contigo misma o que hay una parte de tu cuerpo que según tú te hace sentir menos guapa/o. Entonces, puede ser que lo intentes disimular a toda costa pensando que la gente se fijará en eso que a ti te resulta desagradable (ej: maquillarte, ponerte ropa holgada, evitar acudir a los eventos sociales etc). Si piensas que todo el mundo se va enterar que tienes un grano y que por eso no te van ha hablar, lo más probable será que no te hablen porque tú estarás en una esquina mirando todo el rato al móvil y te sentirás triste e incomprendida.

Celia es una estudiante que desde pequeña ha creído que tiene unas piernas muy feas. Tanto es así que a menudo usa pantalones largos. Últimamente había probado a ponerse faldas largas, hasta que se dio cuenta que siempre que entraba en clase dos muchachas se fijaban abiertamente en sus piernas y hacían comentarios. Celia se sintió muy mal, creyó naturalmente , que sus compañeras se reían de sus piernas y así le comentó a su mejor amiga. Ésta se fijó y vio que era cierto, entonces se fue a hablar con las <<criticonas>> y les contestó que era cierto:<< sí, es verdad, lo primero que hacemos al venir a clase es fijarnos en los zapatos que lleva, tiene tan buen gusto y son tan bonitos y variados.>> ( R.M Raich- Imagen corporal: conocer y valorar el propio cuerpo).

 

Lo que piensa, juzgas e interpretas ante una situación determinará lo que sientes. Como dice Ellis “SENTIMOS TAL COMO PENSAMOS”.

existe

Comparto contigo algunos consejitos para sentirnos mejor con nuestro cuerpo:

  1. Realizar actividades agradables con el cuerpo. Así mejoramos la relación con nuestro cuerpo y las percepciones, creencias y actitudes que tenemos con ella. yoga, pilates, correr, caminar, bailar,nadar etc. También ir a la peluquería, ir a un spa, comprar ropa que nos favorece etc.

 

  1. Todos los días antes de dormir ( o cuando puedas) apuntaremos en un cuaderno cosas para agradecer nuestro cuerpo

Por ejemplo:

  • Gracias a la cantidad de pelo que tengo puedo hacer unos peinados preciosos.
  • Agradezco no tener pelo porque así no tengo que peinarme y me da tiempo para hacer otras cosas
  • Gracias a mis piernas y pies puedo caminar por la playa
  • Gracias a los ojos puedo mirar a mi hijo
  • Hoy una compañera de trabajo me ha preguntado dónde había comprado la chaqueta ,me alegro que le haya gustado.

Siempre podemos encontrar algo para agradecer. SIEMPRE.

  1. Nos pondremos delante del espejo y nos diremos cosas bonitas. Trátate como lo tratarías a un/a niño/a.
  1. Cuando te levantes durante dos minutos haz una de las dos siguientes posturas . (sirven para ser más asertivos según la doctora Amy JC Cuddy, también es valido para sentirse bien con uno mismo):
  • Brazos en jarra, piernas separadas y mentón hacía arriba, sería la típica postura de “superman” o “superwoman”.
  • Brazos levantados, pecho hinchado, cabeza ligeramente hacia arriba y boca abierta, es la postura del deportista ganador.

 

Y para terminar : “No olvides que la verdadera belleza es una actitud, y que eres increíblemente preciosa cuando eres auténtica”- Anónimo/a

 

Alaia Ayerza Sánchez  (Estudiante en Practicas de la UPV)