Yo elijo ser feliz, ¿y tu? Alaia Ayerza

¿Cómo voy a ser feliz si no tengo pareja? ¿Cómo voy a ser feliz si no he conseguido el trabajo de mis sueños? ¿Cómo voy a ser feliz si no me gusta la vida que tengo? ¿Cómo voy a ser feliz si todo me sale mal? y así podíamos estar preguntando cómo es posible ser feliz a pesar de las circunstancias. Yo elijo ser feliz.

Creemos que para sentirnos bien afuera tiene que estar bien. Que si aquello no puedo cambiar es que tengo mala suerte solemos decir. Te recuerdo que aunque creas y sientas que las cosas no están funcionando como tu querrías , tienes la posibilidad de cambiar. Y no siempre se empieza desde fuera porque  es cierto que a veces no podemos cambiar algunas circunstancias o sucesos. Pero siempre siempre  puedes elegir cómo quieres sentir.

Yo elijo ser feliz

 

Tu eliges como afrontar diversas situaciones.

Imagina que tienes una cita muy importante. Vas conduciendo y resulta que hay un montón de coches circulando por la misma carretera  porque cerca ha habido un partido de futbol. Piensas: ¡que rabia, voy a llegar tarde por culpa del trafico! ¡encima el móvil se me ha quedado sin batería! ¡que mala suerte tengo! ¿Qué emociones has sentido? ¿Cómo te sientes ahora?. Ahora, imagina la misma situación pero esta vez piensas: vaya hay muchos coches y llegare tarde, mientras tanto voy a poner la radio, seguro que las personas me van a esperar. ¿Qué emociones has sentido?¿Cómo te sientes ahora? ¿Te sientes mejor verdad?. En las dos ocasiones ha ocurrido exactamente lo mismo, pero nos hemos sentido  muy diferentes. Pase lo que pase TU eliges qué quieres sentir AQUI Y AHORA.

Cuando decidimos estar bien o elegimos experimentar emociones agradables somos felices y la vida funciona mejor. ¿O acaso no te ha pasado nunca que estas muy contenta y lo que te rodea lo ves mas bonito? Y no estoy hablando de ignorar las cosas tristes, pero  desde sentirte bien te aseguro que  las cosas cambian, tarde o temprano siempre amanece.

niños

Para terminar te invito a que leas este precioso cuento:

Una noche un anciano indio Cherokee le contó a su nieto la historia de una batalla que tiene lugar en el interior de cada persona. Le dijo: “Dentro de cada uno de nosotros hay una dura batalla entre dos lobos. Uno de ellos es un lobo malvado, violento, lleno de ira y agresividad. El otro es todo bondad, amor, alegría y compasión”. El nieto se quedó  unos minutos pensando sobre lo que le había contado su abuelo y finalmente le preguntó: “Dime abuelo, ¿ cuál  de los dos lobos ganará?. Y el anciano indio respondió: “Aquél al que tu alimentes»

Yo elijo ser feliz por ALAIA AYERZA.
Estudiante de Psicologia de la UPV/EHU actualmente en prácticas en el CPI -ICPNLi

superar el duelo

Superar el duelo. Cuando ya no nos quieren

Superar el duelo. En casos de abandono, la tristeza es inevitable. Instalarse en ello o vivirla hasta adaptarse a la nueva situación depende de nosotros y de afrontar la separación de forma racional.

Ante un desengaño, ruptura o abandono amoroso, es inevitable pasar por fases de tristeza, desesperación, impotencia… los sueños, las ilusiones, se rompen para una parte u otra de la pareja y suele empezar un calvario, cuya duración depende de cada afectado. Que pasa por varias fases:

Fases hasta superar el duelo.

Fase de súplica.

La primera reacción puede ser llorar e implorar su amor. No se pierde la dignidad por decirle a alguien que le ama, pero sí se hace cuando lo están diciendo que no lo quieren a usted y sigue insistiendo como si no tuviera valor, como si en su vida no fuera a tener otra oportunidad de encontrar a alguien que le merezca.

Fase de razonamiento:

En ella, la persona despechada, que no entiende cómo todo funcionaba tan bien y de repente todo se desmigaja, intenta a través de razonamientos hacer ver a la otra persona que se ha equivocado, que todo vale la pena por el tiempo invertido y que hay posibilidad de corregir lo que no funcionó.

Fase de locura:

Es en la que se pasa del amor al odio. Se verbaliza que no se quiere saber nada del otro, pero contradictoriamente se buscan mensajes, llamadas o algún indicio de que su ex puede haber recapacitado y volver.

Fase de adaptación:

Poco a poco, la vida se va ordenando. Como todo proceso de pérdida, uno empieza a encajar en esta nueva etapa de su vida. Empieza a normalizar su rutina, duerme mejor, trabaja como siempre, se relaciona con sus amigos, su ex deja de ser el protagonista de todas las conversaciones y comienza a tener ilusión.

Fase de indiferencia:

Ya se está preparado para vivir sin la presencia del ex, no lo recuerda, y por fin ha pasado a un  segundo plano. Esto no significa que si se lo encuentra por la calle no le dé un vuelco el corazón o vuelva a despertar los buenos y malos recuerdos. Por lo general vive ajeno a su ruptura. Y no hay desamor, sino un periodo en el que usted se abre y se siente seguro.

Fase transversal:

Se vive a lo largo de todo el proceso de pérdida y desamor. Y los protagonistas de ella son su apoyo social, aquellos que no le dejan ni a sol  ni a sombra para animarle. Son los buenos amigos, esa parte de la familia que siempre está para todo, aquellos que desean siempre su fidelidad. Escúchelos, tienen una visión distinta de lo que ha ocurrido y ahora le dirán todo lo que pensaban de forma sincera, opiniones que igual llevaban tiempo callando por respeto a su relación y sus decisiones. Déjese arrastrar por ellos.

Normalmente vivimos instalados en la velocidad, pero cuando uno se ve inmerso en una ruptura amorosa, parece que todo se ralentiza, que no pasan las horas. Se deja de vivir el presente porque es donde se convive con la tristeza.

“ESCUCHE A AQUELLOS QUE DESEAN SU FELICIDAD. ELLOS TIENEN UNA VISIÓN DISTINTA DE LO OCURRIDO Y AHORA LE DIRÁN LO QUE PIENSAN”

¿Te ayudamos?

Niños hiperactivos – TDAH origen, tipos y tratamiento.

Hoy en día cada vez es más frecuente escuchar la palabra TDAH, sobre todo en lo que a la población infantil respecta. Este novedoso término identifica a quienes lo padecen como portadores de un trastorno que origina una impulsividad excesiva y la incapacidad para poder centrarse. Hablamos por tanto, de una disfunción que altera los procesos cognitivos complejos, provocando así la dificultad de enfocar la atención y controlar la conducta. Son niños hiperactivos, movidos, y desgraciadamente muchas veces son tachados de malcriados, ya que muchas veces les resulta imposible dominar su impulsividad.

El recibir un trato negativo por parte de la sociedad, solo por el hecho de ser diferentes, genera problemas en la autoestima de estos, generando de esta manera otros diagnósticos como la depresión o tristeza patológica. También es un trastorno con alta co-morbilidad, ya que los afectados muchas veces presentan además: dislexia, trastornos alimenticios, trastorno negativista desafiante de la conducta, problemas de ansiedad y dificultades afectivas.


neurona niños hiperactivos

¿De dónde proviene, cual es el origen?

A día de hoy no hay una explicación específica para este trastorno. Por el momento, la observación de síntomas es el único indicador que se utiliza para hacer el diagnóstico del TDAH. Las variantes genéticas cobran un alto protagonismo en este trastorno, siendo así un factor de riesgo y predisposición, pero sin suficiente significancia para tomarlo como única causa de su surgimiento.
A nivel neuronal, se da un déficit en la acción reguladora de ciertos neurotransmisores que están implicados en el control de los impulsos, tales como la serotonina, noradrenalina y la dopamina.
La mayoría de los diagnosticados tienen entre seis y nueve años y son del sexo masculino en una proporción de cuatro a uno. En España, un 3% de los niños padece este trastorno, mientras que a nivel de población mundial, la tasa oscila entre un 6%-9%. En dos terceras partes de los casos, el TDAH se mantiene en la edad adulta, con una variación de los síntomas.

Tipos de TDAH

Hay tres tipos de manifestaciones distintas: con hiperactividad, con inatención y la combinación de los anteriormente mencionados. El más frecuente es la combinación de inatención y hiperactividad, mientras que el menor número de casos se encuentra en el TDAH con hiperactividad. En las mujeres predomina el TDAH de inatención, más difícil de diagnosticar debido a que los primeros síntomas suelen aparecer más tarde y pasa desapercibido por la falta de hiperactividad.

Tratamiento de niños hiperactivos

El hecho de que cada vez se diagnostiquen más casos, hace que el campo de investigación para el tratamiento sea cada vez más amplio. Por un lado, tenemos el tratamiento con medicación y por otro la terapia psicológica. En España, la elección de tomar medicación prevalece especialmente, ya que junto a Bélgica y los Países Btdahajos, son los tres países europeos con más adultos diagnosticados que siguen este tipo de tratamiento. A pesar de que sean estimulantes, las anfetaminas son el fármaco más recetado en el tratamiento farmacológico. Este último se conoce bajo el nombre comercial de Rubifen, prescrito ya a más de 120 millones de personas en todo el mundo. También existe otro tipo de tratamiento no estimulante denominado atomoxetina, más indicado en el caso de los niños.

Por último tenemos la opción del tratamiento psicólogico, que ofrece herramientas y pautas a los padres para manejar la conducta hiperactiva de los niños. De esta manera, se pretende promover la compresión del entorno hacia el niño y transmitirle mensajes positivos que refuercen su autoestima.

Leire San Vicente

Cómo recuperar a tu pareja después de una separación

CLAVES PARA CONSEGUIRLO

Cómo recuperar a tu pareja después de una separación. 

Todos conocemos a parejas que se separan después de un tiempo de convivencia y para las cuales no hay marcha atrás. Los motivos de su ruptura a menudo son muy traumáticos o muy dolorosos para alguno de los miembros o para los dos (infidelidades, engaños, discusiones, maltratos) y los resentimientos impiden que es pareja vuelva a reconciliarse a pesar de que en muchos casos sigue existiendo amor y cariño.

Cómo recuperar a tu pareja después de una separación.

Cuando la pareja empieza a funcionar mal por los motivos que sean no cabe duda de que es responsabilidad de los dos el intentar llevarla por buen camino, sin embargo no siempre es así y muy a menudo es uno de los miembros el que hace de víctima y otro el responsable de todo. Ante estos dos roles es difícil llegar a acuerdos.

La víctima se encargará de buscar aliados en su entorno para que sigan inculcando al otro la responsabilidad y el sentimiento de culpa ante la situación que están viviendo. Cuando una persona va de víctima en la ruptura implica que no va a hacer nada para resolver el problema, con lo cual está muy seguro de que no es culpable y de que quien tiene que cambiar es el otro.

Esta actitud no es más que una forma de eludir un problema que depende de dos personas, porque una pareja son dos. Incluso en los casos en los que está muy claro que el otro ha cometido un error grave (infidelidad, por ejemplo) el afectado también posee algo de responsabilidad puesto que nadie busca a un tercero si las cosas funcionan.

 Si no funcionan será por algo y ahí sí que tendrá algo de responsabilidad. ¿Por qué mi mujer me ha sido infiel? ¿Cómo he colaborado en ello? Rara vez nos hacemos esa pregunta y nos refugiamos en el victimismo para no enfrentarnos a un problema.

La pérdida.

Una vez llevado a cabo la ruptura aparece el duelo por la pérdida de un ser querido. Cada persona lo valorará de diferente manera: unos rehacen su vida enseguida y otros mantienen un duelo durante meses, incluso años, sin llegar a solucionar el problema.

Superación de la ruptura

 En esta fase de superación de la ruptura, aparecen muchos sentimientos conflictivos y contradictorios y es difícil decantarse por una actitud coherente.

A veces nos apetece volver con la pareja y le/la echamos de menos y otras veces nos da rabia que nos trate mal o nos haya hecho lo que sea.

Volver a intentarlo. Cómo recuperar a tu pareja después de una separación. 

Cuando superamos esta indecisión, hay personas que deciden volver a intentarlo a pesar de los pesares porque creen que les compensa y que realmente su vida es mucho más satisfactoria con su pareja.

Puede que en los momentos malos, seamos tan extremistas que no seamos capaces de valorar los puntos buenos de nuestra relación y nos dejemos llevar por el negativismo, todo es malo y no vemos más allá. Cuando lo hemos perdido y lo vemos desde fuera, a veces nos damos cuenta de que no era tan malo, y de que esas cosas que nos resultaban insoportables o esos cambios que nos demandaban pueden ser viables y no nos

suponen tanto costo.

Sobre todo si tenemos una tendencia ansiosa y obsesiva, podemos caer en el error de centralizarnos en una idea negativa y a partir de ella exagerar una situación con la consiguiente ruptura de la relación.

Reconciliarte con tu pareja 

¿Podrás defender tus intereses sin entrar en ese juego de victimismo y acusación?

Una vez superada la fase de duelo, estas preparado/a para decidir si tu meta es conseguir volver con tu pareja o seguir adelante solo/a. Si decides lo primero, tendrás que prepararte en algunos aspectos que probablemente se hayan visto mermados debido a la separación traumática que viviste. Necesitarás un tiempo de preparación antes de enfrentarte a tu pareja y proponerle un cambio.

En primer lugar, deberás reforzar la seguridad en ti mismo/a, recuerda que puede que hayas sido tú el/la responsable de la ruptura, o el/la que te ha tocado asumir ese rol, con lo cual, los acercamientos hacia tu pareja estarán llenos de recriminaciones, acusaciones, críticas, etc.

¿Estás preparado/a emocionalmente para ello? ¿Podrás defender tus intereses sin entrar en ese juego de victimismo y acusación? Emocionalmente tienes que estar muy fuerte, para poder transmitirlo a la otra persona y que confíe en ti.

Si tú decidiste romper, el/la otro/a no creerá en tu nueva decisión, te acusará de “veleta” y su primer impulso será la negación.

 Prepárate para ello

Necesitas estar preparado/a para ello, no puedes sufrir un bajón emocional cada vez que tengas un contacto con él/ella. La fórmula será tener preparados algunos truquillos para cuando vayáis a veros:

  • Repite tu punto de vista una y otra vez
  • Explícale tu propósito desde un principio pero solo una vez.
  • No te justifiques todo el tiempo, darás muestras de debilidad.
  • Defiende tu postura y ante los ataques elude la conversación, salte por la tangente, habla de otra cosa no le des juego.
  • Préstale atención y cariño cuando te trate bien y habléis cordialmente, no lo hagas si te ataca.
  • Exprésale tus sentimientos en positivo y asume tus errores, se sentirá reconfortado.

 ¿Tienes miedo a estar solo/a?

Otros de los puntos que debes tener en cuenta son tus necesidades. Tendrás que valorar cual es el motivo que te hace querer volver puede que la necesidad de protección o de cariño te lleve a hacer algo que realmente no tiene razón de ser.

¿Tienes miedo a estar solo/a? ¿Quieres cubrir un vacío? Si esto es así, recuerda todo lo malo de la relación y comprueba si te merece la pena intentarlo de nuevo solo por miedo. El miedo se supera y podrás aprender a vivir solo/a. Tu pareja necesitará un tiempo prudencial para que comience a reaccionar. En ese tiempo serás víctima de acusaciones, negativas, momentos buenos y malos. Si estás centrado/a en tu objetivo global podrás sobrellevarlo mejor.

Dale tiempo.

No te focalices en la conversación de ayer que fue tan traumática y acusatoria y valora el progreso que estás realizando en su conjunto. Si te centras en los pequeños detalles tendrás momentos de euforia y de abatimiento. Céntrate en lo general y te mantendrás en un término medio. Tendrás que darle tiempo para que reaccione y es importante que te pongas en su lugar.

Está muy bien defender tus intereses por encima de todo, pero el otro también necesita ser escuchado y valorado, también quiere cubrir sus intereses.

Ten en cuenta que tú tomas la decisión de volver por ti mismo/a y que el otro se encuentra con una decisión que no procede de él. Ponte en su lugar y dale tiempo, no le presiones. Las prisas son malas para todo. Si eres paciente podrás conseguir ser amigo/a de tu expareja; por supuesto no en los primeros días, cuando estáis más dolidos, pero sí más adelante. Cuando lo hayas conseguido esa amistad puede ser el trampolín para establecer una buena comunicación, hablar de vuestras cosas y poco a poco volver a involucraros el uno con el otro.

Sabes que el resultado no depende solo de ti, así es que necesitarás un tiempo prudencial para cambiar de objetivo si fuera necesario.

Si no lo consigues, cambia de rumbo.

Puede ser que tu pareja no tenga tantas ganas de volver contigo, puede ser que su miedo no le deje estar bien a pesar de que os queráis; a veces el amor no es suficiente, puede ser que exista otra persona, etc…

No luches contra viento y marea porque acabarás destrozado/a emocionalmente y enganchado/a a una dependencia que no te ayudará a progresar, empieza a reforzar tus puntos fuertes y tu autoestima para poder proponerte un cambio de rumbo.

No puedes estar eternamente enganchado/a a una persona y a una situación complicada. Date un periodo de tiempo prudencial y si no consigues logros poco a poco tal vez estés equivocado/a y no haya posibilidad de marcha atrás.

Es el momento de cambiar el rumbo y mirar para otro sitio. No siempre lo que tú quieres es viable y hay que aceptarlo y seguir viviendo.

Otras opciones de vida también pueden ser válidas y gratificantes, no te cierres a nada y sé flexible.